sábado, 24 de noviembre de 2012

25/11/12

Siento como si cada vez que respiro, mi pecho se llena de un aire caliente, pero no de una calidez agradable, es más bien esa sensación insoportable que emana del asfalto durante los peores días de verano. Me sofoca. Me ahoga.  Es como si tuviera que soportar un peso extra solo por respirar.

Siento y pienso cosas que ni siquiera concuerdan entre si. 
Se podría decir que tengo pensamientos blancos y negros sobre una misma cuestión… 
Pero allí no yace el problema. El problema esta en que ni siquiera se funden en un gris, siguen siendo ideas completamente contrarias, todas juntas, coexistiendo en el mismo lugar. Pero sin embargo, si intentara sacar algo en claro, solo podría pensar en que

Estoy vacía...

Esa línea es increíblemente corta, simple y contradictoria, si la comparamos con los tumultuosos y complejos pensamientos que revolotean mi mente. Sin embargo, nada puede expresar mejor mis sentimientos en este momento como esa línea categórica.


Me siento saturada y vacía a la vez.
Es raro, pero ambos extremos se sienten igual.

lunes, 21 de mayo de 2012

I'm back



En la oscuridad buscamos desesperadamente por una luz,
Pero no nos damos cuenta de que, 
aunque lleva su tiempo,
Nuestros ojos están aprendiendo a ver en la oscuridad...

Las dudas cavan un camino profundo,
Con garras que yo misma construí,
Justo por debajo del lugar donde estaba construyendo mi hogar...
Y ahora estoy demasiado cansada como para intentar de nuevo...

Y es entonces cuando el más mínimo pensamiento negativo puede doblegar mi existencia...
Y cada noche se siente como si hubiese un terremoto en mi cabeza...

miércoles, 13 de julio de 2011

Alguna vez te has planteado lo insignificante que es tu vida?

Yo lo he hecho, y es algo que nunca olvidare.
Fue cuando era muy pequeña, fui con mi familia a ver un partido de béisbol al estadio; No es que me interesara mucho el béisbol, pero una vez que llegamos me sorprendí mucho. Miraras por donde miraras estaba lleno de gente. Había tanta gente que se asemejaban a granos de arroz.
Se me paso por la cabeza que todo el país estaba en ese estadio, Asique le pregunte a mi padre cuanta gente había en ese campo y me dijo que si estaba lleno habrían unas cincuenta mil personas.

Cuando el partido termino, el camino a la estación estaba abarrotado de gente. El ver tanta gente me hizo sentir muy pequeña... tanta gente a mi alrededor y yo solo era una más.

Una vez que llegue a casa, agarre una calculadora y trate de comprobarlo con una simple operación.
En el colegio nos habían dicho que la población actual de Japón era de cien millones y algo...
Dividí eso por cincuenta mil, y me di cuenta de que toda esa gente era solo unas dos milésimas partes... Y me sentí más pequeña aun.
No solo era una minúscula parte en el mar de gente que había en ese estadio, si no que ese mar de gente era solo una gota en el océano.

Yo pensaba por aquel entonces... que era una persona especial.
Adoraba estar con mi familia, y pensaba que en mi clase estaba la gente más interesante del mundo... Pero me di cuenta de que no era así.
Las cosas que habían pasado en lo que yo pensaba que era la mejor clase del mundo, seguramente ocurrían en cualquier otro colegio... cualquier persona las vería como algo normal. 

Cuando acepte eso, las cosas a mi alrededor empezaron a perder su color... las cosas que me parecían únicas pasaron a ser completamente aburridas.

Y pensé que si había tanta gente en el mundo, de seguro alguien ahí afuera está viviendo una vida interesante y fuera de lo normal. Estaba segura de eso.
Entonces me pregunte... ¿Por qué no era yo esa persona? Eso es todo lo que había en mi cabeza.

Entonces pensé: “No va a pasar nada divertido si te quedas esperando a que pase”... asique en la secundaria decidí cambiar de actitud; estaba decidida a mostrarle al mundo que no estaba dispuesta a esperar que las cosas simplemente vinieran a mí... pero al final, sin darme cuenta, ya estoy en el último año del instituto, y sigue sin pasar nada.

Suzumiya Haruhi

domingo, 26 de junio de 2011

Welcome home


Jamás me sentí completamente cómoda en algún lugar. En 18 años de vida, jamás sentí esa felicidad de pensar “Pertenezco acá, acá estoy bien” o “Esto es lo mío, se que soy buena en esto”.

Y acá viene la parte patética: Siempre que leo un libro o miro una serie, me viene una sensación de calidez que me llena, algo que me hace pensar “Estoy en casa”... 
Una sensación capaz de bachear por completo ese vacío que siento cuando siento que estoy fuera de lugar. 

Se que es difícil entender esto, pero comprendan, de la misma forma en la que es dificil entenderlo, no me es nada fácil explicarlo.

Donde sea que este, con quien sea, no puedo estar por mucho tiempo sin que se me venga a la cabeza un grito desesperado de “quiero irme, necesito estar sola”.

Como puede ser que me sienta cómoda cuando me integro a un mundo con personajes e historias ficticias que cuando estoy con personas?.

Llega un momento en que todo lo que tengo en la cabeza es “Quiero volver a casa”... y "casa" es una realidad alterna que ni siquiera existe ...

Ni bien me tengo que alejar de un libro o una serie, en vez de volver a la realidad, inmediatamente creo otro mundo que se superpone a este. Siempre consiente de que es falso, pero me ayuda muchísimo a conllevar el aburrimiento que me produce el dia a dia.
"La realidad supera la ficción...". Si, entiendo eso, y justamente porque la supera es por lo que necesito escapar de ella.

"¿Cuál es el único ser que genera una necesidad de evadirse de la realidad inventando mentiras? aquel al que la realidad le produce sufrimiento." - Friedrich Nietzsche

lunes, 9 de mayo de 2011

Tiempo



Todo se mueve, todo avanza... Las cosas que puedo ver y las cosas que no.

Las cosas que disfrutaba hacer simplemente se verían patéticas; los colores van perdiendo gracia, y las amistades desinteresadas ahora resultan ser un recuerdo lejano y distante.

Un día resulta ser un mundo de diferencia entre mi yo de ayer y mi yo actual. Todo se vuelve demasiado frio.

Voy olvidando mis propios rasgos y antes de darme cuenta ya formo parte de esa masa gris de personas que caminan resignados hacia una rutina impuesta.

Las cosas que se van perdiendo son imposibles de recuperar, ninguna de ella es fisca. Aunque En su lugar, son remplazadas por una gélida sensación de vacío...

Todos cambian y parecen aceptarlo con una madurez que me resulta un tanto envidiable, el no poder actuar a la altura me hace sentir realmente molesta conmigo misma; si... Creo que no existe otra cosa que me haga sentir tan enojada.